viernes, 24 de julio de 2015

Un coche deportivo impreso en 3D con 700 caballos

Se trata del Blade de Divergent Microfactories, realizado alrededor de un chasis de aluminio y fibra de carbono super liviano, sencillo de armar y con piezas que caben en una mochila.
La compañía es Divergent Microfactories y el auto fue bautizado como Blade. No es raro que esto esté siendo realizado en California (EE.UU.), ya que en la zona de la bahía de San Francisco está centrada la movida de emprendedores tecnológicos de todo tipo.
La intención de la empresa es conseguir coches más ecológicos, porque aseguran que el mayor porcentaje de las emisiones resultantes de un coche provienen de su producción con el método tradicional, más que de la forma en que se mueve consumiendo cualquier tipo de combustible.
Lo que esta empresa propone es fabricar con impresión 3D un chasis. Empieza haciendo nodos confeccionados al fundir polvo de aluminio hasta darle una determinada forma mediante un sistema de impresión láser. Esos nodos son los que unen unos tubos de fibra de carbono y, entre todos, esos elementos conforman un chasis modular al estilo del Meccano, el juego infantil de todas las épocas.
Divergent asegura que ese chasis pesa apenas un 10 por ciento de aquél de un coche fabricado con el método convencional: 46 kg. Además, sus piezas caben en una mochila de 120 litros de capacidad y el armado se puede hacer en minutos en un espacio pequeño, como se puede apreciar en el video. El peso total del auto ronda los 635 kg.
Como para destacarse esta empresa californiana eligió el mote de super coche, debió colocarle un motor de 700 caballos de potencia. Es un cuatro cilindros en línea con turbo que funciona con nafta o GNC. Nada se dice sobre la  construcción de la carrocería, pero son paneles que bien podrían también lograrse mediante la impresión 3D.
No sabemos si este auto algún día se venderá, pero lo que sí Divergent logra es hacer un poco de ruido y llamar la atención de aquellos que pueden empezar a pensar en una democratización total de la construcción de automóviles. El filtro será nada más ni nada menos que la seguridad. ¿Conseguirá superar un crash test un auto construido a partir del producto de una impresora 3D? Por ahora, parece que la respuesta es negativa.

lunes, 6 de julio de 2015

La hidrografia, una manera de darle color a la Impresión 3D

La hidrografía o water transfer printing es un método de transferencia de diseños impresos en film hidrosoluble a diferentes objetos tridimensionales sin importar su forma o material.
Este método puede ser utilizado en diferentes superficies tales como metal, plástico, vidrio, cerámicas, maderas duras, entre otros. Puede ser aplicado en grandes objetos como coches, motocicletas, paneles interiores, etc. como en pequeños objetos como cascos, electrónicos, electrodomésticos, etc. Y ahora es una buena manera de poder ponerle color a la Impresión 3D.
No hay limitaciones gráficas, se puede imprimir cualquier motivo de nuestra lista de diseños estándar o bien cualquier diseño provisto por el cliente, sólo que en este último caso el mismo deberá abonar tambien el costo de los cilindros de impresión.
El proceso de transferencia utiliza film hidrosoluble pre-impreso con un determinado diseño, los pasos para transferir el diseño son los siguientes:

a) El film impreso es colocado en una batea con agua quedando suspendido sobre la misma.
b) Se rocía un activador sobre el film impreso.
c) El objeto al que se le quiere transmitir el diseño es sumergido lentamente,
d) Durante el proceso de inmersión el film se disuelve al tiempo que va transfiriendo la tinta del diseño sobre el objeto en cuestión.
e) Una vez cubierto en su totalidad el objeto es retirado de la batea,
f) El objeto es lavado para remover los residuos, secado y protegido con una mano de barniz protector.

NOTA: En el caso de productos elaborados con ABS (acrylbutadienestyrene), PC (polycarbonate), o PS (polystyrene) no se requiere tratamiento previo a la transferencia de diseño. En el caso de objetos preparados con otros materiales es conveniente preparar los mismos con una imprimación para lograr una perfecta adherencia.

Una niña de dos años sin nariz tendrá una gracias a la impresión 3D

Esta irlandesa de 2 años nació con una rara malformación congénita causante de que la pequeña naciera sin nariz.
La arrinia es la ausencia parcial o total de la nariz y está clasificada como una anomalía craneofacial, que impide a las personas que lo padecen tener sentido del olfato. 
Se trata de una anomalía tan extraña que, de acuerdo con el periódico británico DailyMail, sólo se han dado 47 casos todo el mundo de la medicina reciente. 
Los papas de Tessa, eran su hija vendría al mundo con esa anomalía —lo que provocó que se tuviera que someter a una traqueotomía que le ayudara a respirar con más facilidad cuando sólo era un bebé—, rechazaron desde un primer momento las técnicas de reconstrucción que se han estado realizando a lo largo de estos años. 
Principalmente, por las profundas cicatrices que deja en el rostro y que son imposibles de disimular. Entonces, el doctor Jonathan Britto, del Great Ormond Street Hospital de Londres, propuso a los progenitores de la niña una solución innovadora que, aunque no le devolverá el sentido del olfato, servirá como solución estética. 
Todo ello gracias a las impresoras 3-D. “La nariz no servirá como vía respiratoria, pero dará un buen resultado estético”, ha comentado el doctor Britto.
Los médicos han diseñado una prótesis nasal que se ajusta al cráneo de la niña y que será reemplazada en varias ocasiones a lo largo de su crecimiento. 
Le implantarán la definitiva durante la adolescencia. La ausencia parcial o total de la nariz en el nacimiento es conocida como arrinia, una rara malformación congénita que impide tener sentido del olfato.