viernes, 10 de marzo de 2017

SUSTITUYEN A UN PACIENTE PARTE DE LA COLUMNA, AFECTADA POR CÁNCER, POR VÉRTEBRAS IMPRESAS EN 3D

Médicos chinos han procedido durante una intervención quirúrgica de seis horas de duración a sustituir vértebras en un paciente de 40 años de edad que las tenía afectadas por un cáncer por otras creadas mediante impresión 3D.  

Los cirujanos usaron la impresión 3D para recrear buena parte de la columna vertebral de este paciente, al que previamente le habían quitado vértebras afectadas por un tumor.







En total los médicos de este paciente han reemplazado diecinueve centímetros de vértebras dañadas. 
Según los cirujanos, con el método tradicional de intervención el paciente habría quedado paralizado en el mejor de los casos.






Gracias a las vértebras impresas en 3D que le han implantado podrá hacer una vida normal cuando se recupere.
En el tratamiento tradicional del cordoma se usa cirugía para extirpar el tumor y luego se aplica quimioterapia o radioterapia. 







Sin la tecnología de la impresión 3D habría sido imposible una solución alternativa. 
En la primera operación, realizada al igual que la segunda en el Hospital de la Universidad III de Pekín, se le eliminaron secciones de vértebras cancerosas y los cirujanos unieron lo que quedó de la parte posterior con barras y tornillos de titanio.




Aunque todavía quedaban vértebras afectadas por el tumor, con el fin de dotar a la columna vertebral de estabilidad, ya que se estimó que habría sido demasiado peligroso eliminarlo.    
En la segunda intervención quirúrgica, las partes frontales de las vértebras afectadas fueron eliminadas y sustituidas por implantes realizados mediante impresión tridimensional. 



El equipo médico carecía de experiencia y de informes sobre alguna operación similar realizada en alguna otra parte del mundo y que les hubiera servido de referencia.   








El vacío dejado en la columna vertebral después de la primera intervención era demasiado grande como para haberlo rellenado con una malla de titanio, que es lo que se suele usar en operaciones de este tipo. Incluso si hubiera sido posible la malla habría sido recta y poco adecuada para la columna vertebral. 



Además, por el tamaño que habría sido necesario, cualquier movimiento del implante de titanio podría haber dañado la médula espinal.  
Las vértebras impresas en 3D para el paciente fueron personalizadas con la curvatura adecuada a la forma de su columna y los especialistas chinos diseñaron ajustes especiales para anclarlas a la barra de titanio, con lo que resultó un conjunto sólido y estable.          





Las vértebras impresas en 3D también tienen poros que permiten que el hueso de las vértebras aún sanas crezca sobre los mismos y se fusionen finalmente.







Después de la cirugía el paciente fue trasladado a una habitación normal del hospital en lugar de a una unidad de cuidados intensivos debido a que perdió menos sangre de la que habría perdido en caso de una cirugía tradicional.                                                                                                                                                                      




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